viernes 11 de diciembre de 2009

LOS MENGUANTES

(“A veces me digo que escribiendo esta confesión, haciéndola pública, encontraré algún alivio”.

“MI PADRE”. Guillermo Saccomanno.)



Y qué si se acabaran todos los asombros
y qué si determinados hombres dejaran de encogerse
y uno de esos menguantes fuera nuestro padre.

Y qué si alguna vez desertáramos del trabajo en busca de aventura,
pero nos descubrieran.
O qué si a alguien se le ocurriera un foro sobre precipicios.
(Seguramente iría complacido)

Igual, nada pasaría con el hombre del subsuelo
lugar donde amanezco a veces;
el que no decide con cuál de sus manos tocar el timbre
y en ese deambular se rompe tres costillas.

Justo las tres que uso para perdonar.
(Ignoro si la expresión es la correcta).

Y qué con el viejo que empuja su carrito de compras
o el perro que ronca en la vereda, al lado de la puerta,
como si esperara también él, el cielo de los perros.

Y qué si todos soy yo mismo
en duelo interminable con mi padre.

Qué infausta cosa competir a muerte con un muerto
a mis sesenta y pico.

Tal vez el pobre ande errando en los rincones, pienso
y quiera decirme algunas cosas, cara a cara;
por fin, las cosas que nunca nos dijimos.

De hombre que respira todavía, a padre muerto,
si esto de la muerte fuera, lo definitivo.

LEVA COSANOVICH
11 de diciembre de 2009

miércoles 9 de diciembre de 2009

VALS

Como en un vals, giro.
En la cadencia peligrosa de un vals
que embriaga, sobrecogiéndome.
Tu mirada de arlequín
titubeando,
me fragmenta la vida.

Una excavación que penetró en mi oscuridad
de hombre abandonado,
devastador de canteros sin flores.
Hombre al que solo llaman por su nombre

Como en un vals, giro.

Como un león que devora a sus hijos,
sus propias leyendas
sus embrujos de macho
enveneno la fuente en la que beben
al amparo de una hoguera crepitante.
Mis sentimientos aún subsisten,
malignamente agazapados.

Como en un vals, giro.

Voy, desperezando la noche
animal iracundo, quebradizo
de vidrios infantiles.
La noche como corteza natural
redime nuestras faltas leves con alcohol.
Nos acapara.

Como en un vals, giro.

Ando, con miedo a la soledad
avanzando triunfal sobre estos troncos secos
puertas de madera de nuestra estancia vacía
vidrios rotos de nuestras copas vacías.

Inmenso vacío que debió haber estado lleno.

levacosanovich@hotmail.com

miércoles 2 de diciembre de 2009

EL HOMBRE ROTO



Desintegrado en mi dualidad,
reconciliado en carne.
Venus de Milo dándome la espalda.
Quién es esa señora grito
esa dama sin manos que me evita
en la habitación.

Cúpulas de San Marcos,
sus pechos suben y bajan
lejos de mis dedos y mi boca abierta,
hundido hasta el cuello en el hormiguero
que alguna vez fueran sábanas.

La más horrible de las muertes
¿O hay algo peor que la apatía?

Estoy roto y lo ignoro
la realidad no se compara
ni se mide contra sueños de niño
(Ese telescopio al revés);

El Demonio nunca apaciguado,
Euménide en actitud de acoso,
asfixiando suavemente con sus manos
mi garganta, hurgándome las culpas.

Allí quedaré
desgarrado hasta mi última piel.

Al apagar la luz, sin saber el día ni la hora
y en competencia con El Creador,
adoptaré una nueva aptitud para este día,
aprenderé a vivir, por lo que veo

recién, el día de mi muerte.

 
levacosanovich@hotmail.com

sábado 5 de septiembre de 2009

VIEJOS QUE SE MURIERON DE VIEJOS

Maldito el hombre que no huye del amor.

Suicida. No suele ser lo más inteligente
ir impávido hacia lo recio de las llamas
ver cómo los demás hacen gastos horrorizados
para que uno salve el saco de la chamusquera.

Uno arriesga sus ojos cuando se detienen
un segundo de más en otros ojos.
Sonríe al no recordar un nombre
Idiota que se sabe condenado, pero ríe
y no hace caso a los viejos que lo aleccionan
desde la mala suerte llena de unas copas.

Un día no muy lejano llegará al mismo bar
idéntico sujeto. Más bien será una noche,
sin corbata, entrado en carnes y resquemores
vendrá en busca de unos viejos ya muertos de viejos.
Vendrá desde una casa idéntica a la mía
Los mismos números, rota, la puerta de salida.

Leva Cosanovich
 
levacosanovich@hotmail.com

TOBOGANES

                                    
Hubo una tarde,
Indivisa, rítmica, sin pantomima.
(Carteles con flechas encontradas
Chismes, para nuestra juventud)

Hubo una tarde,
Sin preguntas y respuestas
Sin sortilegios
No nos escondíamos,
Y una avenida que no tendría fin
Una semana laboral de cinco días
(Tarde de acuarelas, benigna)

Pero también había señales de espejos
Que nos llegaban nítidas.
Hubo también toboganes en el cielo,
Un tiempo antes
De que el sol se apagara sin remedio.

domingo 2 de agosto de 2009

VOS MISMA



Husmeás el cielo buscando una señal
la vieja oscuridad que trillaron otros sumergidos
como vos.
Tantos…
Y el cielo nada dice, porque solo es una lámpara,
abanico que destella antes del abismo,
materia inerte que sirve para nada.
Mirás el pasto,
la pelambre rígida que quedó después del temporal.
Rompés el globo que el frío dibuja en el aire de tu boca,
la misma que besé, hoy desencajada.
Carajo, una señal decís,

y solo pasa la penumbra que se marcha.
Nada, aparte de unos pájaros horribles
que antes eran bellos,
aparte de un recuerdo queriendo deshacerse
nada, aparte de las vanas disquisiciones
que te cansan.
No hay salvación más transparente que tu adentro;
no dudás.
No hay cordero que redima mejor que tu silencio,
caminar en tu experiencia,
criatura que el desamparo redefine.
No hay mayor intemperie que la realidad.
Los números, las seis caras de tus dados son vos misma
tus manos, el todopoderoso
que los agita.






sábado 1 de agosto de 2009


CUEVA DE LAS MANOS
(RÍO PINTURAS 9.350 AÑOS ATRÁS)


Y yo cantaba desde la mañana, me parece.
Desde el barro colorado hasta la cueva.

Llamarán a esto, con el tiempo, Epifanía.

(Se siente bien la fina pasta entre los dedos,
Tal vez, unas rayas en mi rostro un día de estos).

Con el sol ellos se marchan,
en busca de venados, o ramas para el fuego.

Yo no. Siempre fui el mal visto.
Apenas podía ver la pared ansiosa como una hembra.

Poco a poco mis manos. Mi talismán.
Los fuertes escupen cuando paso.

Alrededor del fuego,
alguien mencionó como al pasar
que soy necesario.

levacosanovich@hotmail.com