jueves, 11 de junio de 2009

ANCLA


Siento
El peso durante toda la jornada
Siempre está esa sensación conmigo,
Entre el sol y la nieve,
Sobre mi hombro izquierdo.

Ando el día torcido
Y arrastro las erres y los pasos
Y se distrae la vida cerca de mí.

Nada útil llevo.
Una cadena de gemidos.
Una soga sin balde.
No hay banderas, ni aleluyas
No habrá portadas en los diarios.

Ojala desandara mis trabajos
Hasta la leche de la infancia.
El útero de mi madre.

LEVA COSANOVICH
levacosanovich@hotmail.com

miércoles, 27 de mayo de 2009




FESTEJO
Festejo tu cuerpo imprescindible
Despojado de saco y corbata, posmoderno,
Festejo en tu cálida bahía
Mi barca conocida, regresando a puerto
Festejo los relámpagos ametrallando el cielo
El brillo de tus ojos cuando ven el techo
Cuando ven un peregrino concienzudo en el cristal
Husmeando tenaz su derrotero.
Festejo el vaivén coordinado y cierto,
Las ansias del puñal lacerando el muerto
Profundamente en busca de tu nervio,
El latido que amenaza no ser y sigue siendo,
El llanto que da vida y no nos mata.
Festejo la explosión, presuntamente
Para la que he debido nacer esta jornada,
La estepa que se hace blanca en un instante,
Tu aullido de loba adentro de mi oreja.
Festejo la ostensible quietud, esa caricia,
Mi respiración desacompasada
Un segundo después que el alma se derrama.
Festejo tu dedo jugueteando en mis espaldas,
Los dimes y diretes del diablo y dios
Por nuestras almas.
El humo tras el fuego que se apaga,
El sudor y el sueño repentino
Argumentos de la muerte pero benignos.
Festejo cada día, cada instante
De todos los instantes en que estás conmigo.



LEVA COSANOVICH

LOS MEJORES AMANTES DEL MUNDO


La puta y el chino se miran
Como enamorados,
Hacen silencio cuando el otro habla

Otra noche ordinaria
De lloviznas sucias
Y corazonadas.

Tal vez fuera el tono monocorde de él,
O su dedo en busca del tembladeral,
El punto de su rendición absoluta.

Ni una palabra entendieron del otro.
Ni les hizo falta.
Callaban, y el otro respondía.

A medida que pasaba el tiempo,
(Ese enemigo)
Algo se apoderaba de ellos,

Y el dolor se les escurría
Por los ojos hasta estrellarse
Sobre la colcha azul que había sido de raso.

Las sombras permanecieron largamente.
Algo que olvidó el nuevo día
Sobre la pared semioscurecida.

Fue una cita irrepetible.


LEVA COSANOVICH.

miércoles, 13 de mayo de 2009

ANTIPROFECÍA




(“El amor nunca deja de ser”
1° Cor. Cap. 13)

Fue destruido el templo
Y pasaron las tres jornadas.

El mundo ha vuelto a ser de nuevo
Piedra sobre piedra
Y los hermanos
No han podido habitar en armonía.

Las saetas en manos del valiente
Son cosas del pasado.

La tierra fue refundada otra vez
Sobre los mares,
Otra vez, sobre los ríos.

He bajado del monte,
Del lugar santo, y ensucié las manos,
Ellas perdieron su destreza antigua
Para la batalla.

Y he vuelto a ser impuro
Y me he acostado en paz
Pero no he dormido.

En vano he limpiado mi corazón
En vano alguna vez lavé mis manos.
Igual he sido azotado todo el día.

Sigo siendo débil
No he podido perfeccionarme.

Vuelvo a hablar lenguas humanas
A ser címbalo que retiñe,
Metal que resuena.

Yo trasladé los montes
Y repartí mis bienes.
Yo entregué mi cuerpo para ser quemado.
Y mi amor sí, buscó lo suyo.

Pero no he podido aceptar el sufrimiento.
Ni gozarme.

Soy un incrédulo.



Leva Cosanovich

ULTIMO RECURSO

He lanzado una botella al mar.
Una botella vacía.
Recuerdo su pico verde
Al vaivén de olas posesivas
También verdes.

A último momento deseché palomas,
(Jamás hubieran resistido tamaña travesía)
El humo de mis señales anteriores,
Desconecté teléfonos,
Grité, pero nadie acudió.
Un ronco balbuceo,
El eco de mi letanía entre peces carniceros
Que me miraban serios.

Fue mi recurso último,
Una extremaunción.
El sol a fuego lento.

Tal vez no tarden,
Lean el mensaje encriptado,
Palabras que huyeron de mis hojas
De un día para el otro.
De mi bitácora de Capitán a remo,
Náufrago confeso.



Leva Cosanovich
BUENOS AIRES. 2008-11-29

viernes, 2 de enero de 2009


Los heraldos negros, de Los heraldos negros"

CESAR VALLEJO


Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma... Yo no sé Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. Serán tal vez los potros de bárbaros atilas; o los heraldos negros que nos manda la muerte. Son las caídas hondas de los Cristos del alma, de alguna fe adorable que el Destino blasfema. Esos golpes sangrientos son las crepitaciones de algún pan que en la puerta del horno se nos quema. Y el hombre... Pobre... pobre Vuelve los ojos, como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza, como un charco de culpa, en la mirada. Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé. "

FERNANDO PESSOA

SI, DESPUÉS QUE YO MUERA
...Si, después que yo muera, se quisiera escribir mi biografía,
Nada sería más simple.Exactamente poseo dos fechas -
la de mi nacimiento y la de muerte.
Entre uny otra todos los días mepertenecen.
Soy fácil de describir.He vivido como un loco.
He amado a las cosas sin ningún sentimentalismo.
Nunca tuve un deseo que no pudiera colmar,
pues nunca anduve ciego.
Incluso escuchar para mí fué nada más
que un complemento del ver.
Comprendí que las cosas son reales
y totalmente diferentes una de otra:
Lo comprendí con los ojos, jamás con el pensamiento.
Comprenderlo con el pensamiento
hubiera sido encontrarlastodas iguales.
Un día me sentí dormido como un niño.
Cerré los ojos y dormí.
Y, a propósito, yo era el único poeta de la Naturaleza.

Versión de Rafael Díaz Borbón